Entrevista al Maestro Oki


Entrevista al Maestro Oki

EL RESTAURANTE WAY ESTRENARÁ, EN LOS PRÓXIMOS MESES, UNAS NUEVAS Y ESPECTACULARES INSTALACIONES

¿Cómo empezó usted en la cocina?

Mis padres eran propietarios de un Sushi Restaurant, así que desde muy pequeño me familiaricé con todo lo relacionado con el mundo de la restauración. ¡Digamos que estaba predestinado! Era mágico ver cómo cocinaban…

Fue precisamente a los 15 años cuando decidí que quería profesionalizarme y me matriculé en la Tsuji Academy Technical College. Allí aprendí de la mano de profesionales de altísimo nivel, ya no solo habilidades prácticas y teóricas, sino un conocimiento profundo de la materia prima y, lo más importante, el respeto por la tradición y la cultura.

Por citar un ejemplo, en aquella época la manera de concebir el sushi en la ciudad de Osaka, nada tenía que ver con la de Tokio. Mientras que en una ciudad se buscaba el refinamiento en la presentación y en el sabor, en Tokio se buscaba el contacto directo con la materia prima, sin artificios. Esas diferencias también se apreciaban en el carácter y en la vestimenta de las gentes. De ahí, la importancia de tener una formación amplia, que respete siempre la tradición y la cultura de cada zona.

A sus 74 años, hace ya tiempo que ha traspasado fronteras…

Al finalizar mi formación profesional en la Tsuji Academy Technical College, entré a formar parte de la Sushi Association en Tokio.
Durante años estuve trabajando en prácticamente todas las provincias de Japón. Una experiencia que resultó muy enriquecedora durante esa etapa fue embarcarme en un gran Crucero que recorría todo el territorio asiático. Aprendí a elaborar los platos tradicionales de cada región y, a su vez, estrechar lazos con otros compañeros de la profesión y empaparme de sus conocimientos.
Un tiempo después, la Sushi Association fue el trampolín que me ayudaría a mi y a otros compañeros a traspasar la frontera y recorrer mundo. Especial mención merece mi estancia en Bélgica y, posteriormente, en Canarias.
A día de hoy, tengo la suerte de haber trabajado en numerosos hoteles de alto nivel, haber recibido formación en cocina japonesa, china y francesa, hablar 4 idiomas (japonés, chino, francés e inglés) y contar con el apoyo de una maravillosa familia que me ha permitido vivir de mi pasión.

¿Quién o quienes han sido sus maestros o referentes?

No he tenido un referente en particular. Mi filosofía es aprender cada día de las personas con las que tengo el placer de relacionarme. Con los años he aprendido que cada persona aporta algo a este mundo y que vale la pena detenerse unos minutos al día para escuchar y aprender.

¿Es más difícil entender la cocina asiática que la occidental? ¿Por qué?

Resulta complicado afirmar que una cocina es más difícil que otra. Cada cocina está asociada a un país o región y presenta unos ingredientes y peculiaridades que la distinguen de otras.
La cocina francesa, por ejemplo, siempre me ha parecido difícil. Si bien es cierto que en países como China existe una gran variedad de hábitos alimentarios, de culturas, de ingredientes… Y todo se asienta sobre una cultura milenaria. Un chef necesita dedicar casi toda su vida para dominar un tipo regional de cocina, como la Sichuan, por ejemplo ¡Y tienen muchas más! Lo mismo sucede con Japón…

Cuando Wang decidió abrir las puertas del Restaurante Way en el Puerto de Mahón, usted decidió acompañarle en su andadura…

Al recibir su llamada pensé que iba a ser un reto muy interesante. Además, no conocía la isla de Menorca, así que decidí trasladarme por una temporada. Sin darme cuenta, pasé tres fantásticos años en la isla. Luego regresé a las Palmas de Gran Canaria y allí he permanecido trabajando hasta ahora.

¿Y a qué se debe entonces su regreso a Menorca?

Hace pocos meses, recibí una nueva llamada de mi apreciado amigo Wang. Es para mi un motivo de orgullo y satisfacción regresar de nuevo a Menorca. El Restaurante Way está funcionando muy bien y tiene previsión, en los próximos meses, de estrenar unas nuevas y espectaculares instalaciones. Mi misión consistirá en confeccionar una nueva carta, con la ayuda de sus otros chefs, y darle apoyo en esta nueva y apasionante etapa. Estoy muy ilusionado.

¿Está especializado en algún tipo de cocina?

Estoy formado en cocina japonesa, china y francesa. A día de hoy busco la fusión de ingredientes y sabores, respetando siempre la esencia del producto y sin perder de vista la tradición. Desde mi punto de vista una buena cocina debe ser siempre el resultado de un equilibrio entre creatividad y tradición.

¿Cuál es el producto más agradecido en la cocina?

No sé decantarme por uno en particular, no obstante, pienso que las verduras y algas son siempre muy agradecidas.

¿Cuál es su plato favorito?

El sushi, en todas sus variantes.

¿Qué importancia tiene la bebida en la mesa?
Determinante. Como asiático le diría que el Sake es el mejor de los acompañantes, sin embargo, un Chardonnay, un Sauvignon Blanc o un Pinot Noir maridan a la perfección.

¿Qué valores debe cumplir un buen cocinero?

Tenacidad, pasión y disciplina.

¿Cuál es su mayor satisfacción?

Sentirme vivo, sentir que lo que hago da vitalidad y, al mismo tiempo, ofrece placer.

¿Cómo se imagina dentro de cinco años? ¿Inquietud por avanzar?

Cocinando, haciendo lo que más me gusta en la vida que es disfrutar de la profesión que elegí aprendiendo cada día más.

¿Qué es lo que más le gusta de Menorca?

La naturalidad del entorno y su gente.

 

Podéis ver la entrevista del periódico en el siguiente enlace: restaurante way menorca

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